Qué ver y hacer en Takayama: una aldea en los Alpes japoneses

La pequeña localidad de Takayama se encuentra en los llamados Alpes japoneses, rodeada de altas montañas, aguas termales, con un casco histórico pequeño pero bien conservado,…muchos festivales,…y mucha ternera de Hida, hacen que sea una localidad atractiva para frenar y una buena base para conocer un par de destinos interesantes. Hay quien le dedica solo un día, otros día y medio, nosotros pasamos un par de noches.

Nuestra idea era relajarnos un poco en esta zona más rural, disfrutar de sus baños termales, hacer el bonito sendero que une Magome con Tsumago, y acercarnos a la aldea de Shirakawago declarada Patrimonio de la Humanidad. Esta era nuestra idea inicial, aunque luego decidimos cambiar un poco los planes sobre la marcha.

publicidad en Japón

Nos pusimos en marcha algo perjudicados, mi colección de ampollas seguía bajo control gracias al inventor de los apósitos Compeed ampollas, pero Maridín comenzó a tener un incómodo dolor en la planta del pie.

Llevábamos casi tres semanas de viaje, y quizás comenzábamos a sentir algo de cansancio debido a los muchos pateos y al exceso de yincana con los traslados. Para nuestro gusto viajero, o biorritmo viajero, resultó más cansado, el sincronizado mundo tren-metro-trasbordos-buses-funiculares… que el mundo carretera y manta.

estación de tren de Takayama

Llegar a Takayama es fácil, ya sea desde Kioto, Osaka, Tokio o Kanazawa, hay trenes y buses que cubren la ruta. Puedes llegar por tren vía Nagoya o vía Toyama, o puedes usar una combinación de tren y bus para incluir una parada en la localidad de Matsumoto y conocer su afamado castillo. Aquí tienes toda la info.

Nosotros salimos desde Kioto, tomamos un tren bala de la línea Tokaido Shinkansen hasta Nagoya (40 minutos, incluido en el JR Pass) y allí cambiamos al Limited Express Wide View Hida (2.30h, incluido en el JR Pass). Nuestra idea inicial era ir vía Toyama, pero la red ferroviaria se vio afectada por un tifón en septiembre, y en noviembre aún estaba en reparación. Eso nos animó a descartar la visita al famoso castillo de Matsumoto, considerado uno de los más bonitos de Japón.

El trayecto es muy molón, ya el apellido Wide View del tren da pistas de que se trata de una ruta algo escénica. Transcurre entre gargantas, montañas, bosques y ríos… De vez en cuando aparece algún puente colorido, cuatro casas, …algún cementerio o los colores del otoño …

bosques en Japón

Llegamos temprano a la pequeña, nueva y moderna, estación de Takayama y caminamos hasta nuestro hotel para dejar el poco equipaje. Solo llevábamos una maleta de mano y una mochila, habíamos usado el servicio Taq-u-bin para enviar las maletas grandes a Tokio. Ya os hablé de este cómodo servicio aquí en el post de preparativos, es similar al envío de paquetes por mensajería, tiene un precio asequible y permite ir ligeros de equipaje cuando hay muchos transbordos, o paradas de interés intermedias…

Green hotel Takayama

Si se va a dormir en Takayama recomiendo muchomucho hacerlo en algún alojamiento que tenga onsen, el baño tradicional japonés. Puede ser una casa típica nipona llamada ryokan, o algún hotel. En el post de alojamientos te contaba que nosotros elegimos el Takayama Green Hotel, y lo hicimos para disfrutar de su molón baño termal, que diría que roza el spa.

De los super baños de este hotel puedes disfrutar tanto si eres cliente alojado como si no te alojas, existe un horario de visitas y tarifas especiales para disfrutar del onsen determinadas horas del día.

onsen takayama
Foto: Onsen Green Hotel Takayama

Y es que las aguas termales son un gran atractivo de la localidad y alrededores. En sus calles hay incluso algún baño para pies tipo “drive thru”, te sientas en un banco y repones los cansados pinreles en agua calentita.

aguas termales en Takayama

El corazón de la ciudad está atravesado por el río Miyagawa, y coquetos puentes salpican la pequeña localidad. El principal es de color bermellón y se llama Nakabashi, molan sus vistas, y es muy fotogénico tanto de día como de noche cuando lo iluminan.

Takayama puentes

Paseamos por el manejable centro histórico de la ciudad. Tres calles peatonales, Ichinomachi, Ninomachi, Sannomachi, forman este pequeño barrio tradicional llamado Sanmachi Suji. Las casas de oscura madera me recuerdan que leí que Takayama debió su desarrollo al mucho arte de sus carpinteros y ebanistas. Eran muy buenos y solicitados y eso hizo prosperar a esta aislada población que acabó siendo un importante centro de artesanos durante el periodo Edo.

turismo Takayama

Muchas de estas viejas casas han sido restauradas y convertidas en tiendas, restaurantes, museos,… Encontrarás artesanías, joyas, repostería, pequeñas galerías de arte, algún anticuario… A veces es interesante no solo el contenido, si no el histórico continente.

casas tradicionales Takayama

Algunas de estas casas apenas han cambiado, como la que alberga el museo arqueológico Hida Minzoku, o el museo de artesanía Hirata Kinenjan,…o algunas viviendas familiares, como la de Kusakabe y Yoshijima, que pueden visitarse pagando algunos yenes.

sake en Japón tradición sugidamaMuchos de los establecimientos están dedicados al sake. Se identifican por una curiosa bola que lucen en sus fachadas, están hechas con ramas de cedro y se llaman sugidama. Antiguamente los productores las usaban para indicar que el producto estaba en camino. Justo después de la primera presión de la cosecha de arroz tejían unas perfectas bolas con ramas verdes, y las colgaban bien visibles en las puertas. Conforme pasaban los meses las ramas de cedro se secaban, y los clientes ya sabían que el sake estaba listo para comprar.

barriles sake en Japón Takayama

Aquí hay varias fábricas artesanales de sake, bodegas familiares y muchas tiendas dedicadas a esta bebida nacional. Podrás degustar este vino de arroz que marida desde almuerzos, a postres y sobremesas. Hay botellas preciosas, pequeños barriles envueltos a la manera tradicional,… dan facilidades para enviarlos donde quieras y no tener que ir cargando con ellos.

transportes en Japón

Todos las mañanas, cerca del río y en la plaza del santuario, se colocan puestos locales donde comprar especias, frutas y verduras. Es como un mini mercadillo ambulante, y aunque no hay muchos puestos siempre es curioso ver, oler, probar … Aquí las manzanas se mezclan con rarunos encurtidos y con los omnipresentes sarubobo.

El sarubobo es el amuleto y símbolo del lugar. Es una especie de sencilla muñeca de trapo que hacían las madres y abuelas, a sus hijas y nietas, para protegerlas, dar suerte en la vida, en el matrimonio, con los hijos… No tienen rasgos, los más tradicionales son de color rojo, el resto de colores se asocia con la suerte en el amor, en el trabajo, en la salud… Es fácil encontrarlos en los templos locales a modo de ofrenda, … y es el souvenir más típico de Takayama junto con el sake y los objetos de madera lacados.

amuletos Japón sarubobo Takayama

El primer templo con el que tropezamos fue Hida Kokubun-ji, construido en el siglo VIII es uno de los más antiguos de la ciudad. Encontramos un tranquilo patio, un pequeño templo, una pagoda de tres pisos y un precioso Don ginkgo con hojas amarillas… se merece el tratamiento de Don porque el árbol tiene, nada más y nada menos que, 1200 años. Aunque lo encontramos algo espeluchi, aún así impone su porte y su edad.

árboles milenarios Japón Takayama

Callejeamos entre las históricas casas y turísticas tiendas hasta llegar al cercano santuario Sakurayama. Y nos dedicamos a recorrer sin prisas el paseo Higashiyama, también conocido como la ruta de los templos.

Son unos 3,5 km donde se pueden ver una docena de diferentes templos, altares, santuarios. Vimos la fachada del Takayama Jinya, una casa tradicional usada como centro administrativo. Nosotros no entramos, pero leí que tiene el almacén de arroz más grande de todo Japón, tatamis, murales,…jardines, viejos mapas y documentos y una curiosa sala de interrogatorios con algunos instrumentos de tortura made in Japan. La entrada cuesta 430Y, aquí podéis ampliar la info y consultar los horarios.

templos y santuarios en Takayama

Atravesamos la gran puerta que da acceso al templo Takayama Betsuin y paseando nos encontramos sencillos templos y edificios secundarios perdidos en las faldas y cimas de las pequeñas laderas que rodean la ciudad.

que ver en Takayama

Todos los encontramos muy tranquilos, algunos parecían dormidos, otros cerrados, otros olvidados, otros despiertos,… En algún momento tropezamos con el solitario cementerio de la ciudad con vistas a las grandes montañas de los Alpes japoneses.

santuarios y templos en Japón Takayama

Continuamos el paseo hasta llegar a las ruinas de un viejo castillo. Sabíamos que no quedaba nada de él, nada de nada, apenas cuatro literales piedras de los cimientos y una placa, pero nosotros lo que queríamos era caminar por el parque Shiroyama en modo otoño On.

otoño en Takayama

Al ser una zona montañosa y fría aquí el otoño llega antes, pero aún quedaban algunos arces rojos, naranjas,… alfombras de hojas de colores…sin duda el otoño multiplica la belleza de cualquier rincón. Si visitas Takayama en primavera podrás disfrutar de los cerezos en flor en las orillas del río Enako, en las calles de la ciudad y en el Parque Miyagawa Ryokuchi.

Afinar la puntería de nuestras visitas en Japón es muy interesante, no solo para coincidir con el otoño, con la primavera, o con la nieve… también por los muchos festivales que se celebran por todo el país.

festivales en Japón Takayama

El festival de Takayama está considerado uno de los tres festivales más bonitos de Japón, junto el Gion Matsuri de Kioto y el Chichibu Yomatsuri cerca de Tokio. Desfilan tradicionales carrozas de día y de noche, hay música, comida, trajes regionales… Es multitudinario, y se celebra dos veces al año, en primavera y en otoño. Nosotros en noviembre no coincidimos con él, en otoño se celebra del 9 a 10 de octubre, y en primavera a mediados de marzo.

almacén de carrozas en Japón

Es un evento tan importante para la localidad, que de alguna forma es fácil tropezar con sus huellas, detalles de las doradas carretas te darán la bienvenida en la estación de tren, hay museos donde observar réplicas, miniaturas, almacenes…

Para aprender más del festival se puede visitar el museo Matsuri Yatai Kaikan, donde pueden verse cuatro carrozas del siglo XVII, trajes tradicionales, instrumentos… Junto a él, se encuentra la sala Nikkokan que exhibe modelos en miniatura de los bonitos edificios que componen el santuario de la localidad de Nikko.

También se puede visitar el museo Karakuri con una curiosa exposición de las muñecas mecánicas que lucen en las carretas, más de 200 máscaras,… Y algo más alejado del centro se encuentra el museo Matsuri no Mori donde también pueden verse los tambores, adornos,… que se lucen en los importantes festivales de la ciudad.

automatismos Japón

No todos los museos están dedicados a los importantes festivales de la ciudad, también hay algún pequeño museo curioso. Como el Takayama Showa, dedicado a objetos cotidianos vintage, desde los años veinte a finales de los noventa, pero sobre todo de la década de los cincuenta.

Nosotros nos cruzamos con un pequeño museo con objetos viejunos vintage, podría decirse que era una exposición-museo curiosa. Se llama Hida Takayama Retro Museum. En su puerta una especie de marciano rústico me asusta con su repentino movimiento robótico-ortopédico.

museos en Takayama

Visitamos el Museo de Historia y Arte de Takayama. Se encuentra en un viejo edificio restaurado, la entrada es gratuita y tiene un poco de todo, desde armas, armaduras, maquetas, utensilios, objetos lacados,…mapas y documentos… Nos pareció un lugar curioso, interesante.

museos en Takayama Japón

El museo tiene diferentes salas, algunas dedicadas a la historia, otras a la artesanía local, exposiciones temporales, pequeños talleres, … En una de ellas conocí a Matsumi, una artesana que me estuvo contando como tallaba sus propios sellos para realizar las muy típicas estampaciones japonesas. Me dejó estampado su último sello en mi cuaderno viajero, y me dio su Instagram. Me gustó hablar con ella y sin duda su sello es el más especial del viaje.

sellos y estampaciones en Japón

A las afueras de la ciudad, a unos 8 km, hay otro curioso museo, se llama Hida no sato y se trata de un pequeño museo folk al aire libre que recrea una tradicional aldea nipona. En ella se muestra una interesante colección de casas tradicionales traídas de distintos rincones del país que han sido restauradas para dar a conocer la forma de vida en el pasado rural nipón. Es muy fácil llegar y la entrada es económica, aquí te cuento nuestra visita al museo.

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Digamos que esta aldea Hida no sato, es la hermana pequeña y barata de la cercana aldea de Shirakawago que está declarada Patrimonio de la Humanidad. Nosotros pensábamos visitar las dos pero, cambiamos los planes por el dolor en el pie de maridín y dejamos Shirakawago en el tintero. Aquí te dejo toda la info para llegar a la famosa aldea y a su vecina Gokayama.

Takayama se presta a caminarla sin prisas y sin rumbo, cotilleamos sus cotidianos rincones… encontramos preciosos árboles retorcidos, algún bonsái en modo otoño…

santuarios y templos en Takayama

…escaleras de locales decoradas, algún mural,… puentes más escondidos…tiendas curiosas…

arte callejero Japón

La oferta gastronómica es amplia, hay desde pequeños bares locales, izakayas, a restaurantes…y sin duda la especialidad local es la ternera de Hida, tan afamada como la ternera de Kobe. Dicen que crían las terneras con tanto mimo y atención a la genética, que la calidad de la carne es supra excelente…casi de otro planeta.

Hay muchas formas y lugares donde probarla, desde puestos callejeros que ofrecen pequeñas brochetas de distintos precios y calidades, a bares que la sirven en el ramen…

ternera de Hida restaurante Maruaki

Nosotros al medio día comimos en plan “aquí mismo”, pero para las cenas nos dimos un par de homenajes, las dos noches cenamos en el restaurante Maruaki y fue todo un acierto. Te preparas la carne a tu gusto en la mesa, y si cierro los ojos aún recuerdo su suave textura y sabor.

La ternera está buenísisisisima, nunca hemos probado, y no sé si probaremos una igual, lo flipamos. Sin duda, gastronómicamente hablando, la ternera de Hida fue lo que más nos gustó de TODO el viaje.

calles de Takayama

Y si Takayama se te queda pequeña, y tienes tiempo y ganas de explorar, siempre puedes acercarte a la vecina localidad de Furukawa. Se encuentra al Norte, a solo 15 minutos en tren, y al igual que Takayama también tiene un pequeño casco histórico y aguas termales. O si quieres, puedes realizar una ruta en un tren panorámico por la escénica garganta de Kurobe, famosa sobre todo por sus colores en otoño.

Además de la rica ternera, el onsen del Green Hotel también lo recuerdo con mucho cariño ☺ Como os comentaba rozaba el diseño de un spa, pequeñas piscinas exteriores con cascadas empotradas en el otoño, piscinas interiores, algún jacuzzi,…y una completísima zona seca con masajeadores de pies gratis, sillones galácticos que funcionan con monedas,… secadores y todo un mundo de cremas… Aquellos baños eran una forma fantástica de acabar el día.

puentes en Takayama

Takayama y sus alrededores tienen mucho que ofrecer, aquí puedes consultarlo todo, y es sin duda una visita muy recomendable si quieres conocer el lado más rural del país. A nosotros nos permitió frenar y disfrutar de momentos de relax, Shirakawago y el sendero se nos quedaron en la recámara, pero no hay que olvidar que viajar no consiste en tachar lugares de una lista, consiste en disfrutar, aparcar la prisa, improvisar, tomar el pulso a los lugares,…y no olvidar que estamos de vacaciones 😉


13 respuestas a “Qué ver y hacer en Takayama: una aldea en los Alpes japoneses

  1. Muy buen consejo este del final, a veces andamos a prisa, corre para un lado corre para el otro pensando que te faltan cosas por ver y simplemente, sentándote en un tronco a descansar descubres lo más maravilloso del viaje. Admas ahora tenéis otra excusa para volver y visitar Shirakawago.

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    1. Así es vecino, no hay que perder de vista que la “prisa mata” y que viajar no consiste en tachar lugares, destinos, monumentos, …fotos…de una check list imaginaria. Últimamente veo a mucho viajero que llega, se pone de espaldas al monumento/x, se hace la foto y se va… y la mayoría ni miran lo que han ido a ver,… solo interesa el selfie, o la foto y chimpún. Le dediqué incluso un post a estos viajeros #hashtags#.
      Cada uno es cada uno. Nosotros somos de sentarnos donde nos pille a ver la vida pasar 🙂 se aprende mucho dándole al Pause y observando la vida, el paisaje… 😉 aquí y en Pekín 😀
      Excusas para volver a Japón nos trajimos unas cuantas 😀 jajaja y sí Shirakawago es una de ellas, y el sendero de Magome-Tsumago…y la primavera también es otra excusa perfecta 😀 tenemos ganas de volver 🙂
      Mil gracias por pasear conmigo, dos abrazos grandes a repartir.

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  2. No me extraña que vuestros pies protestaran como diciendo “ya va siendo hora de descansar”, je,je.
    Me imagino el tiempo que dedicasteis a los preparativos, tan minuciosos y detallados, para no errar el tiro, pero también puedo imaginar vuestra labor de improvisación, ya que debísteis cambiar vuestros planes sobre la marcha en función del tiempo, tanto climatológico como cronológico.
    Sin duda, después de todo lo visto hasta ahora, me quedo con las zonas rurales más que con las grandes ciudades, aunque evidentemente hay que conocer ambos escenarios y todos tienen su encanto.
    Esta “aventura” vuestra está dando mucho de sí. En cada entrada nos sorprendes con nuevas y distintas maravillas.
    Y las imagenes son preciosas.
    Vuestra comida a base de carne que uno se prepara en la mesa, me ha recordado a mi experiencia en Estocolmo un invierno. Busqué un restaurante cercano al hotel, pues en la calle hacía un frío tremendo y el suelo estaba helado y uno patinaba muy fácilmente, así que decidí entrar en el pirmero que encontré y que resultó ser un restaurante japonés. Por aquel entonces nunca había comido en uno, solo en chinos, y me pedí unos filetes (o algo parecido) de carne que me sirvieron sobre unas brasas, tal como aparece en tu fotografía. Solo pude comer lo que quedó sin quemar, pues las lonchas se me pegaban en la rejilla metálica de tal modo que no había forma de despegarlas, ja,ja,ja.
    Un abrazo.

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    1. Mi punto débil son los pies, las ampollas aparecen siempresiempre y demasiado rápido, luego va mejorando el asunto a base de paciencia, vaselina y tiritas,… yo necesitaría un calcetín de Compeed ampollas 😀 jajaja a ver si lo inventan.
      Sí que está siendo larga la crónica nipona 🙂 no esperaba yo que diera tanto de sí el viaje, pero es la forma más práctica que he encontrado. Poner blog-orden-viajero no siempre me resulta fácil 😀
      Los viajes pueden prepararse, pero creo que no deben encorsetarse, ser programados al pie de la letra… porque por suerte hay cosas que escapan a nuestro control 🙂 y la improvisación es buena y mola 😉
      Yo también prefiero el mundo rural,…pero es cierto que aquí las ciudades le dan al viaje un contraste brutal y son ciudades interesantes, o al menos curiosas.
      Jajaja me hace gracia imaginar tu cara mirando la carne-cena chamuscada 😀 Pues te diré que nuestra rejilla también tendía a pegarse, pero en nuestro caso bastó con levantarla un poquito de vez en cuando usando los versátiles palillos. Tiene pinta de que se pegan todas 😉 y de que la grasa de la carne ayuda.
      Muchas gracias por sumar anécdotas viajeras y por pasear conmigo en modo Heidi por los Alpes nipones 🙂 Un abrazo

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  3. Jo, qué bonito!! Y los onsen y la comida son un plus… Esas ampollas… Normal después de tres semanas 😀

    Anoche me acordé de ti viendo una peli con el terremoto sobre una niña que vivía en una isla deshabitada con su padre, biólogo marino…

    Un abrazo fuerte y gracias como siempre por compartir.

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    1. Otra parada interesante amiga 🙂 y una base perfecta para hacer senderos aptos para el Terremoto. Una zona muy tranquila con molones pluses 🙂 Para las ampollas por Dios avisarme en cuanto existan calcetines Compeed, o calcetines o medias de ácido hialurónico… tengo una pesadilla de pies 🙂
      jajaja me alegra traerte recuerdos viajeros peliculeros 😀 Gracias a ti compañera por estar blog-cerquita haciéndome compañía con tus teclas. Un abrazo fuerte.

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    1. Gracias Luisa 🙂 me alegra que te haya gustado el paseo.
      Sí que es una arquitectura muy atractiva y repleta de simbología. Para nosotros es llamativa por diferente. Sin embargo a los japoneses les apasionan los edificios de piedra 🙂 a ellos la piedra vista, ya sea histórica o cotidiana, les resulta super exótica, tan diferente a su habitual madera.
      Los onsen son una maravilla, si volvemos a Japón todos los alojamientos serán con onsen 🙂 ya en Tokio nos enamoramos de ellos y por suerte se pueden disfrutar en muchos rincones del país. Uich la inolvidable ternera también era muy reponedora 🙂 jejeje no alivia los pies pero hace que te olvides de ellos 🙂 jajaja.
      Muchas gracias por pasear conmigo, un abrazo grande.

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      1. Otro abrazo para ti Cris. Me encanta pasear contigo.
        En lo que le doy la razón a los japoneses es que la piedra es un puntazo. A mi también me gusta mucho y en Galicia disfrutamos de ella. Me alegra saber que para ellos es guay.
        Besos.

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      2. Para mi la piedra tiene mucho punto, y en tu bonita tierra además de piedra, tenéis una gastronomía excelente 🙂 Aunque la ternera no es la de Hida o la de Kobe…tenéis una ternera muuuuy rica,…y un pulpo, y vieiras,…grelos… :)…
        Besitos viajeros.

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      3. En lo que dices sobre Galicia tienes toda la razón.
        Es curioso que se conozca tanto la carne de Kobe (la de Hida la he descubierto con vosotros) y no se conozcan otras de aquí que no le van a la zaga.
        Sobre nuestra gastronomía ¡que te voy a decir yo!. Pues que me encanta. jaja.
        Besitos costeros con temporal. 🙂

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    1. 🙂 El mérito es de Japón 😉 lo mires como lo mires enamora 😉 Muchas gracias a ti, me alegra que te haya gustado el paseo.
      Hace tiempo probé el aloe, pero como cicatrizante y amortiguación, por ahora, nada iguala a los apósitos de Compeed ampollas. Para prevenir lo intento con vaselina…pero no es mágica 🙂
      Un abrazo grande y dominical.

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