Síndromes viajeros, crisis y algún complejo

Existe todo un catálogo de síndromes, crisis, complejos,… relacionados con los viajes, el turismo, las vacaciones, o el nomadismo,… Dice la psicología y la psiquiatría que hay más de una docena de trastornos viajeros, y hoy te comparto un puñadito de ellos. Seguro que algunos te suenan como el famoso ‘jet lag’, pero hay otros muy curiosos y sorprendentes. Quizás alguna vez has padecido alguno de estos síndromes 😉 y no lo sabes … yo te adelanto que tengo unos cuantos…

La medicina y la Real Academia de la Lengua consideran que la dromomanía es ‘la tendencia excesiva patológica por trasladarse de un lugar a otro’, quienes padecen la obsesión por viajar, se denominan dromómanos. Aunque el término se usa para indicar a quienes son una especie de viajero compulsivo, con cierta adicción al movimiento que roza la obsesión, en la medicina hay matices y diferentes grados.

Cuando solo hablamos de pasión por viajar, explorar, por conocer nuevos lugares y culturas, se habla del síndrome Wanderlust. Una etimología alemana formada por las palabras wandern=caminar, excursión, viaje, paseo ; lust= deseo, anhelo.

Quienes padecen este síndrome suelen tener el pasaporte localizado, a mano y actualizado, dedican tiempo a preparar sus viajes, leen guías,…cuando regresan de un viaje comienzan con el siguiente… no tienen problemas para abandonar la famosa zona de confort. Esta pasión viajera es un síndrome muy habitual, siempre ha existido, pero esta era 5.0 ha permitido dar rienda a las ganas de descubrir y explorar. Si bien no se puede hablar de una adicción a viajar, sí se puede parecer a la adicción que puede producir la práctica de deporte, o comer hidratos, …

El hecho de darle al clic y comprar un vuelo, dormir en un hotel, probar nuevas experiencias… dicen los expertos que nos proporciona grandes chutes de serotonina, dopamina, …endorfinas … las famosas hormonas que nos hace sentirnos felices… la bioquímica del placer.

Más allá de que viajar sea una moda o no, los científicos han encontrado que el espíritu aventurero o síndrome Wanderlust, se encuentra realmente en nuestros genes, en concreto en el DRD4-7r, un receptor de dopamina que ha sido bautizado como “el gen viajero”. Se estima que un 20% de la población lo posee, y que son ‘personas más propensas a asumir riesgos, más abiertas a la vivencia de aventuras y poseen mayores deseos de viajar y explorar. Les atraen los retos y siempre están preparados para los cambios’.

Los ratones que lo poseen tienen una mayor tendencia a la ‘búsqueda de novedad’, la mayoría eran machos jóvenes. En humanos, el gen viajero todavía tiene sus detractores, muchos aseguran que aún no hay estudios suficientes para sacar conclusiones, otros nos recuerdan que la genética solo nos predispone y que hay más factores que influyen como el entorno, cultura, …y mientras tanto, hay quien aprovechando la moda, llevan el código del gen literalmente tatuado en la piel…  

Un viejo síndrome muy conocido es el ‘síndrome postvacacional’, que podría definirse como ese estado de ánimo ‘plof’, que implica la vuelta a la rutina después de la libertad de horarios, y el más o menos relax de las vacaciones. Sus síntomas son el agobio, falta de concentración, menor rendimiento,… y dicen las estadísticas que afecta sobre todo a los menores de 45 años.

Ahora también se habla del síndrome pre-vacacional. Esa cuenta atrás cuando se tienen las vacaciones a la vuelta de la esquina, puede producir estrés, insomnio, dolores de barriga, desgana, irascibilidad… Hay estudios que indican que un 30% de los trabajadores lo padecen.

ilustración extraterrestres Te cuento de viajes

Otro conocido es el ‘shock cultural’. Las diferencias entre hábitos, valores, tradiciones, culturas… llegan a ser realmente insoportables y lo único que se quiere es regresar a casa.

Suelen presentarlos los viajeros que pasan un tiempo largo en un destino, y dicen los que saben que suele tener cuatro fases; la luna de miel, es ese momento de recién llegados al destino cuando todo es fantástico, después viene el choque cultural, luego hay un periodo de negociación en el que se intentan resolver las diferencias culturales, y una última etapa de aceptación, o no aceptación. Hay quien se ve superado y regresa, quien se integra totalmente, y quien se adapta.

También existe el shock cultural invertido: Cuando después de viajar regresas a casa y te produce un shock tu propia cultura. Reencontrarte con un biorritmo diferente, ruidos, tráfico,… cambios, no cambios,… puede dejarte chocado, descolocado, y llegar a sentir ansiedad, agobio, angustia,…

Y aunque no lo creas hay destinos que pueden llegar a perturbar, lugares que confunden, casi hechizan, … que pueden producir trastornos físicos y psicológicos, que suelen ser transitorios.

Algunos síndromes son escasos, raros, desconocidos,…muchos resultan muy curiosos, y algunos tienen el nombre del lugar donde se produce. Existe el:

Síndrome de París: al parecer son los japoneses quienes más lo sufren, se diagnostican unos 12-20 casos anuales en los hospitales de la capital gala. Al parecer, a los ciudadanos orientales, los parisinos les resultan muy rudos, toscos, ruidosos, … y la bulliciosa Paris no es para nada cómo la imaginaban. No cumple sus expectativas, la tenían muy idealizada, y la profunda decepción puede producir una somatización,… desde malestar a taquicardia, ansiedad, mareos,… melancolía…incluso alucinaciones.

Síndrome de Florencia o Síndrome de Stendhal o también llamado estrés viajero: aquí las taquicardias, mareos, alucinaciones… son provocados por un exceso de belleza, una belleza suprema capaz de desencadenar síntomas físicos y psicológicos. Puede sentirse frente a un monumento, en museos rodeados de obras de arte, en palacios, yacimientos,…en ciudades… Don Stendhal lo padeció en Florencia, ciudad monumental donde es fácil embriagarse=emborracharse… de belleza.

Síndrome de Jerusalén: éste es de los curiosos, dicen que la fe mueve montañas, pero también puede producir síndromes rarunos. Hay visitantes y habitantes de Jerusalén, que paseando por sus calles acaban sintiéndose reencarnaciones de personajes bíblicos, del Antiguo o Nuevo Testamento según sean judíos o cristianos,… Se identifican con ellos, visten como ellos, se comportan como ellos… Aquí ya se habla de psicosis y delirios, y de psiquiatras más que de psicólogos.

Síndrome de la India: se produce cuando alguien idealiza la India, imagina mucha paz… y encuentra ruido y caos, ‘pobreza’, suciedad, malos olores, … La ruptura de esquemas y el fuerte shock, en algunos casos puede producir ataques de ansiedad y crisis de agorafobia…

Síndrome de la muerte en Venecia: no se sabe porqué pero la bella Venecia puede producir un exceso de pena y nostalgia… una depresión casi instantánea acompañada de ganas de muchas morir en los canales. Al parecer se producen suicidios de turistas que saltan desde los hoteles, o desde el famoso puente Rialto.

-El trastorno del viajero nostálgico: se suele dar en dos personas que vuelven a un destino ya visitado y pretenden repetir momentos, emociones, restaurantes, actividades… Ante los cambios que encuentran se chuchurren, y les invade la melancolía, un exceso de tristeza y ganas de volver a casa. Aunque la mayoría se quedan, otros muchos adelantan el regreso.

Síndrome o crisis del Boarding Pass: se suele producir en personas que viajan solas, que lo hacen para crecer, a modo de aventura, reto personal, o pensando que ‘viajar lo cura todo’… y justo en el momento del embarque con la tarjeta en la mano…se pregunta ¿qué hago yo aquí?… El exceso de miedo puede desencadenar una crisis de ansiedad, un ataque de pánico… algunos viajeros salen literalmente corriendo, pero casi todos embarcan.

Crisis de sedentarismo: al parecer la padecen aquellas personas que se levantan y con las legañas puestas, se ponen a rastrear webs en busca de chollos, billetes, hoteles, …a veces hasta el infinito y más allá. Dicen los médicos que es normal que esta crisis aparezca un par de veces al año.

Crisis del nómada: la sufren personas que llevan tiempo viajando y se han cansado de viajar, quieren y necesitan mantenerse alejados de aeropuertos, estaciones…  Si se pasa al siguiente nivel se habla del síndrome del viajero eterno, aquí ya hay un estrés crónico, sienten que han perdido su lugar en el mundo, sufren depresión y/o ansiedad generalizada… Esta crisis si es muy fuerte puede ir acompañada de una ida de pinza, un auténtica pérdida del Norte.

-El síndrome del nómada, es similar pero en este caso lo padecen personas, o familias completas, que se ven obligadas a moverse normalmente por motivos laborales. Muchas mudanzas en poco tiempo, diferentes destinos,…  echan de menos las raíces, las costumbres, parar… En algunas ocasiones se dan casos de apatía, desarraigo, bipolaridad,…

-El complejo del turista: lo padecen aquellos que no quieren hacer las típicas actividades turísticas porque se sienten más viajeros que turistas, ellos no se consideran ni quieren parecer el típico guiri,… aunque la realidad diga que son turistas.

Síndrome del viajero cultural: lo padecen aquellos viajeros obsesionados con probar nuevas comidas, visitar toooodos los lugares de interés, tooodos los museos, tooodo de tooodo… y acaban estresados…

Complejo del viajero que odia viajar: son esos viajeros que se quejan de todo todito todo, de las esperas, madrugones, si hace frío, si llueve, si hace calor… nunca están a gusto.

Otros miedos viajeros están relacionados con los medios de transportes, como la fobia o miedo a volar en avión, llamada aerofobia,…  hay quien tiene pánico al mar y a navegar …o al coche, …al tren… a los metros-subterráneos…

Somos una sociedad de etiquetas, antes de la era de los # hashtags ya éramos una sociedad de etiquetas, nos encanta poner orden, incluido a nivel mental, en la cabeza… aunque luego venga una pandemia y nos lo sacuda todo 😉 y lo cambie todo.

Yo no alcanzo  la patología de ‘dromomaniaca’, pero creo que padezco un poquito del síndrome Wanderlust, también conozco algo de los síndromes pre y post vacacional y de la crisis de sedentarismo,… he padecido un par de veces el shock cultural invertido, al volver a casa después de trabajar en destinos remotos y algo aislados,… y he tenido un par de ataques de ansiedad importantes,… pero eso ya os lo contaré en otro post 😉 porque se lo merecen.

¿Y tu? ¿has padecido alguna vez alguno de estos síndromes viajeros, crisis/complejos/trastornos?… ¿Quizás el pre o post vacacional?… ¿Te ha dado un chungo en la India, en Florencia o en París? … ¿Eres de los que sufres los estragos del jet-lag? … ¿Te da miedo volar?… ¿Ahora con el tema coronavirus te da miedo-pánico-sustillo viajar?… ¿Me cuentas?…te leo.  


26 respuestas a “Síndromes viajeros, crisis y algún complejo

  1. Me ha parecido suuuuperinteresante el post, cuánta cosa!! Me ha llamado mucho la atención el de Jerusalén. Yo no sé si va en genes, porque la más cabraloca de la familia soy yo. Pero de los que nombras, varios: wanderlust, pre (ahora mismo tengo una mala leche y una confusión de las buenas) y posvacacional (un horror; me hace no tocar las fotos hasta pasados unos meses, necesito distanciarme para sobrevivir), el de Stendhal no, pero me encanta esa borrachera y plenitud que se siente con el arte (¿no hay ninguno para lo mismo con la naturaleza?), la crisis del sedentarismo es permanente, aunque viajo muy poco. Y el complejo del turista seguro que lo tengo, aunque me crea que no y que soy muy innovadora y transgresora y blablabla 😀
    Y sí, ahora tengo el síndrome viaje poscovid: hoy me como el mundo y nos vamos, mañana me digo que estoy loca y que se acerca una hecatombe… Tengo el viaje a los Pirineros navarros en dos semanas y llevo una lucha interior buena. En fin, el sufrimiento del viajero.

    Un besote y gracias por compartir este artículo tan interesante.

    Le gusta a 1 persona

    1. Me alegra mucho compañera viajera y cabrita loca 😀 Este año, especialmente, sospecho que a muchos se nos acumulan los trastornos viajeros 😀 jajaja o se potencian o magnifican… 😀 Entiendo perfectamente tu vaivén de emociones con ese viaje a los Pirineos… es lógico-natural, está todo taaaaaan raruno que cuesta decidir… Nosotros hemos pensado que por el momento no viajaremos, y desde que lo decidimos han disminuido los arrebatos 😀 jajaja, aunque no han desaparecido del todo todo jejeje.

      Pues, no me hagas mucho caso, pero yo creo que el síndrome de Stendhal se podría también aplicar a la naturaleza 😀 aunque tiene un punto urbanita-artístico, el desencadenante es la belleza 😀 y de eso la naturaleza sabe mogollón 😉

      Ya queda poco para ese viaje,… o para descansar del curro,… ánimo compañera, porque decidas lo que decidas será un runrún mental menos 🙂 ¡Vamos a tener que hacernos un ‘Marie Kondo’ mental 😀 jajaja y quitar runrunes !! 😉

      Mil gracias por estar siempre cerquita linda Salo 🙂 al gif-bombo vas de cabeza 🙂 ¡¡mucha suerte en el sorteo!! Ve pensando que dibujo me pedirías que hiciera para ti si te toca 😉 Mis Musas y yo te mandamos un abrazo enorme cargado de energía para superar ese síndrome pre. Besitos grandes y viajeros.

      Me gusta

    1. Hola Dulce! me alegra mucho que te haya parecido interesante 🙂 Muito obrigada blogvecina 😉
      No sé si sabes que estoy celebrando los 3 años de blog, y para dar las gracias a los lectores este mes de julio sorteo una acuarela personalizada, por si te apetece participar te dejo el post con las bases por aquí 🙂 Un beijo!
      https://tecuentodeviajes.com/2020/07/01/tres-anos-de-blog-una-pandemia-y-una-sorpresa/

      Le gusta a 1 persona

    1. 😀 jajaja oído cocina 😀 ¡¡marchando!! ¿y de beber? 😀 jajaja. Lo tuyo con Venecia creo que es medio genético 😉 tu apellido molón te delata 😉 debes tener cuarto y mitad de gen veneciano 😉 Un abrazo grande ‘maifrén’, gracias por pasar por aquí y suscribirte.

      Me gusta

  2. Cuánto me ha gustado este recopilatorio de síndromes, complejos y demás aplicados al arte de viajar. Es que viajar es un arte, como todo lo que podemos hacer en la vida y requiere una preparación y disponerse a ello. Creo que nunca he tenido nada de eso mientras viajaba, si acaso algo de nostalgia a la vuelta aunque la mayoría de las veces era más bien alegría por lo vivido y las cosas vistas y saboreadas… 🙂

    Y por fin, me he enterado de lo que significa eso del Wanderlust ese que en instagram usan a modo de hashtag… ni me lo imaginaba… 😀 y me ha dado mucha risa el síndrome de Jerusalém 😀 es que siempre hay gente para todo… 😉

    A mí Venecia sólo me produce placer a no ser que vayas a la Piazza di San Marco a la hora punta pero eso ya está controlado y de Florencia me moló encontrar los sitios que había visto en los libros, para nada me agobió su belleza… ojalá pudiéramos agobiarnos de eso a todas horas…

    Lo único que me da repelús es estar siempre en el mismo sitio… acaba por dar claustrofobia 🙂 creo que no podría vivir en una isla por eso mismo… y ahora, que viajar de manera física casi se me ha hecho un sueño, lo hago a través de tus escritos o leyendo libros… 😉

    En cuanto a las ilustraciones… te has salido. Cuántas y qué molonas son tus garabatas siempre pero esta vez nos has deleitado con un fantástico abanico de ellas… geniales sus movimientos y melenas… Un placer maifrén, como siempre. Besotes viajeros 😉

    Le gusta a 1 persona

    1. 😀 Maifrén además de linda, inteligente, … estás muy equilibrada 😀 ni unas gotitas de postvacacional por lo que leo 😀 Me alegra que la claustrofobia no interfiera en el mundo aeronáutico… a veces los aviones y los ‘fóbicos de los claustros’…no se llevan bien.

      El síndrome Wanderlust se puso muy de moda con la publicidad (creo que era de un coche), y ahora está hasta en la sopa 😀 incluidos en los ##, ‘tatoos’… unos se tatúan el nombre del síndrome, otros el código genético… y mientras tanto alguien se siente María Magdalena en Jerusalén…alguien salta de un puente en Venecia… y alguien pilla un pedo en la bella Florencia… 😀 todo un catálogo heterogéneo que nos recuerda, efectivamente, aquello de que ‘cada uno es cada uno’ 😉

      El ‘efecto isla’ existe 🙂 no sé si será síndrome, trastorno,… pero sí sé que las islas tienden a dar agobio a determinadas personas… eso de la ‘falta de espacio’, el estar rodeado de agua,…no le mola a todo el mundo. Yo he vivido alguna temporadita en alguna y me mola 😉 de hecho soy muy fan de las islas 😀

      Siempre podemos viajar entre páginas y letras 😉 y ya sabes que para mi eres una compañera de ciberviajes perfecta 🙂 Me alegra mucho que te hayan molado las ilustraciones 😀 me da mucha curiosidad pensar que acuarela me pedirías tu si ganaras el sorteo 😉 Suerte maifrén !! ya estás en el bombo y en el chachiExcel 😀 que conste en actas 😉
      Mil gracias por sumar y acompañarme 🙂 Un abrazo grande y viajero.

      Le gusta a 1 persona

  3. Sobre la dromomanía escribí un artículo y en mi opinión se ha alterado el sentido de una palabra cuyo origen viene de la psicología/psiquiatría, aunque existen dudas sobre los casos descritos. Hoy en día el significado que se le da es diferente, muy alejado del automatismo ambulatorio, saludos viajeros

    Le gusta a 1 persona

    1. Así es Raúl, algunos síndromes se han desviado un poco de su origen, y éste es uno de ellos. En la fase de documentación me encontré con algunas webs que hablaban sobre ello, por eso añadí la ‘coletilla’ de que la medicina/psicología y psiquiatría contemplan factores/diferencias/matices.
      Muchas gracias por sumar y pasar por aquí 🙂 Un saludo viajero.

      Me gusta

  4. El término “wanderlust” lo he conocido hace poco a raíz de una serie televisiva que se titulaba así. Yo debo tener una ausencia de este gen del viajero, porque me gusta viajar lo justo y necesario, y si puede ser cerquita mejor. Creo haber dicho en más de una ocasión que lo que no me gusta de los viajes es viajar, o sea el desplazamiento, que me crea angustia (perder el vuelo, extraviar las maletas, que algo salga mal, etc.). Si pudiera teletransportarme y con un chasquiedo de dedos estar ya en el lugar de destino, la cosa mejoraría muchísimo, je,je.
    No me imaginaba que hubiera tantos síndromes provocados por el viaje. El de Estocolmo no tiene nada que ver con esto, je,je.
    Yo creo que tengo, o sufro, varios de esos síndromes o una mezcla de ellos. Cuando, por ejemplo, llevo tiempo recorriendo el país o lugar adonde he viajado, ya me entran ganas de volver. El disfrute es, para mí, inversamente proporcional. al tiempo. Me canso y ya pienso en la vuelta, a menos que esté disfrutando mucho mucho del viaje. También me he visto reflejado en ese viajero solitario que, por motivos de trabajo, tiene que viajar a menudo, permanecer en otro país más tiempo del deseado, y solo, sin acompañante, compañero o compañera. La soledad de los hoteles y de los restaurantes abarrotados mientras tú ocupas una mesita en un rincón, siempre me ha producido tristeza y nostalgia y más de una vez me he preguntado ¿qué coño estoy haciendo aquí? En cambio, si he vuelto años después con mi mujer, en plan turista, lo he visto todo con otros ojos.
    Una entrada esta muy ilustrativa sobre otro aspecto de los viajes. Y, como siempre, con unas ilustraciones preciosas.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Por lo que leo, lo tuyo es una cuestión de tiempo, distancia, compañía… y teletransporte 😀 Salir de la zona de confort, donde supuestamente tenemos todo ‘bajo control’, y lanzarse al mundo de los imprevistos… puede, y suele, generar esa angustia que mencionas, y que tiene distintas intensidades-niveles; a veces son molones pellizquitos en la barriga, en forma de ilusión, ganas, de mariposas inquietas,… pero pueden a llegar a ser incómodos pellizcos, formarse una ‘bola’,… alcanzarse la ansiedad. Perder un vuelo, una maleta, … es una putada, pero si lo relativizamos es solo una putadita 😉 Nunca hay que perder de vista, que en esta vida casi todo tiene solución, menos la muerte 😉 Yo antes disfrutaba más de los aeropuertos, pero con tantos controles, esperas,… no me mola tanto 🙂 ya sabes que también soy fan del tele transporte.

      Aunque hay viajes en modo vacaciones relax total que no cansan…sospecho que viajar, de alguna u otra forma, puede cansar 😉 más o menos, a veces físicamente, otras mentalmente… o ambas… Hay viajes de todo tipo; para aprovechar y hacer mogollón de actividades (desde caminar,…, a rafting… comer… se necesita unas vacaciones después de las vacaciones para reponerse y/o desentoxicarse), otros muy largos donde hay que estar tomando continuamente decisiones, o esforzarse con el idioma…y también están esos laborales que comentas, que para convertirlos en ocio hay que apagar y encender botones mentales 😉 un cambio de chip, o volver bien acompañado y con ojos de turista 😉

      Hay todo un catálogo 😀 a veces se mezclan, se solapan, se diluyen… como los colores 😉 Sí, el de Estocolmo es otra historia, y ese te lo dejo para ti, puede ser el germen de un relato molón de los tuyos 😉

      Muchas gracias por compartir compañero, me ha gustado conocer un poco más sobre tu lado viajero 🙂 Me alegra que te haya gustado el post 🙂 y las ilustraciones. Anotado queda el comentario en el chachiExcel para el sorteo de la acuarela 😀
      Por cierto, la serie Wanderlust no la conozco, tomo nota mental y ‘googlearé’ a ver que pinta tiene 🙂
      Un abrazo grande y telescópico 😉 jejeje disfruta de tu nuevo juguetito 😀

      Me gusta

      1. Pos a mi no me quites el traslado. Como bien dices es cuestión de relativizar y convertir el transporte en disfrute… A mi 10 horas de coche sin madrugar y haciéndo paradas estratégicas me parece un gran placer… Por ejemplo. Uno de mis viajes favoritos.
        Los controles y espera de los aeropuertos estoy con vosotros… No creo les guste a nadie.

        Le gusta a 1 persona

      2. Es cuestión de gustos, prioridades… y de relativizaciones 😀 jajaja, esas muchas horas de coche para ti y para nosotros son un roadtrip molón, otros lo sienten como un martirio chino, hay quien ve un martirio chino un vuelo de 24h a las antípodas… depende del ‘cada uno es cada uno’, todo es relativo 😉 Yo estoy ahora relativizando aeropuertos 😀 y sus controles, esperas… porque si antes de la era pre cororonavirus eran ya un poco-mucho pesadilla… ahora ‘ni te cuen’ 😀

        Gracias por sumar amigo 🙂 Un abrazo grande y viajero. Sumo tu comentario al sorteo 😀 que conste en actas que llevas muchas papeletas 😀 mola 😀 millón de gracias, solo te falta dejar un comentario en el post del bombo, el del sorteo 🙂 y así estará todo perfect 😀 Me haría mucha ilusión dibujar para ti 🙂 y me pregunto que infundio te molaría 😀 la wave-geisha sé que te moló, el tsunami gaditano también., la Horten puede que también… a ver que te dicen tus Musas 😉 porque recuerda que es personalizada 🙂 de mi para ti/vosotros.

        Me gusta

  5. Qué bueno Cris! Veo que lo has investigado bien 😉 Yo definitivamente peco de varios… Wanderlust, prevacacional, sedentarismo on and off… Y el shock cultural cuando llegué a Japón y el primer día me quería volver a casa (aunque creo que aquello fue más el cansancio que otra cosa).
    Y como siempre, las garabatas preciosas 😊

    Le gusta a 1 persona

    1. Me alegra que te haya molado linda Kiwichu 😀 la parte documentación-investigación ya sabes que me mola mucho 🙂 tu dame un hilo que yo comienzo a tirar 😀 jajaja
      El Wanderlust se te transparenta mogollón 😀 jajajaja, en Japón sé que solo necesitaste descansar y ubicarte,…lo que no sé…es si alguna vez, en algún momento, te has sentido algo nómada,… espero que algún día no muy remoto me lo puedas contar comiendo unos mejillones verdes gigantes 😉 en tu isla.
      Gracias por la compañía ¡un abrazo grande y viajero! Al gif bombo te llevo, … contigo también me da curiosidad saber que acuarela me pedirías… 🙂

      Me gusta

  6. ¡Qué bueno ponerles nombre a nuestras dolencias! Jiji. Nunca pensé que me haría un tatuaje y cuando descubrí lo que era “wanderlust”, me sentí tan idetificada que cambié de idea y ahora me acompaña siempre.

    Le gusta a 1 persona

    1. jajaja sí, las ‘etiquetas’ son una herramienta práctica para entendernos/comunicarnos 😀
      …Es que los NUNCA y los SIEMPRE son tan rotundos, absolutos, que hay que tender a usarlos poquito 😀 hay que dosificarlos jajaja. Seguro que has tenido que explicar su significado en más de una ocasión ¿Wandelust, ése quién es, algún alemán? 😀 ¿ Wander¿qué?… ¿eso que significa? … 😀
      Me alegra que te haya gustado ponerle nombre a nuestras dolencias viajeras 🙂 gracias por sumar y gracias de corazón por estar siempre cerquita con tus likes 😀 Un abrazote grande y viajero!

      Me gusta

  7. Añadirías el síndrome del Finisterre, tras cuarenta días de caminata, con la esperanza indefinida de que en algún paso del camino surja la solución.
    Enfrenta el ocaso al borde del mundo. El Sol se sumerge en el agua y parece que la nada inunda de nuevo el corazón.
    Luego descubrirás que la respuesta a tu cuestión te la habías dejado en casa.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Pues en la fase de documentación no me he tropezado con él, aunque sí que alguna vez lo había escuchado 😀 Que bonito como lo cuentas vecino 😀 Tengo muchas ganas de hacer el Camino, me llama desde hace demasiado tiempo,… pero sé que, a su debido momento lo haré 🙂
      Muchas gracias por sumar. ¡Un abrazo grande!

      Le gusta a 1 persona

    1. Sospecho que quienes tenemos un blog de viajes… padecemos algún que otro síntoma viajero 😀 Por lo que leo tu tienes al menos un par 🙂 mínimo.
      Muchas gracias por pasar por aquí y participar en el sorteo 🙂 ya estás en el gifbombo blogvecina 😀
      ¡¡Suerte y un abrazo viajero!!

      Me gusta

  8. Pues yo sufro uno que , seguramente , no estará catalogado y que yo lo llamo de “viajera reincidente”. Me exolico: esa obsesión por regresar una y otra vez a los mismos destinos ¿Otra vez vas a París? ¿Otra vez vas a Italia?chica, si te lo debes conocer como la palma de la mano… un día hasta los recopilé en un post.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡¡Anda compañera!! pues nosotros también padecemos ese síndrome 😀 jajaja Te entiendo perfectísimamente 😀 si te dieran un euro cada vez que has escuchado ese ‘¿otra vez París? ¿otra vez Italia?’…te tomarías mínimo unas cañas 😉
      En nuestro caso es ¿otra vez a Kruger?… ¿y no os cansáis?… 🙂 no nos cansamos, somos Krugeradictos 😀 jajaja y vamos allí a recargarnos las pilas con vida salvaje 😀
      Hay quien eso de repetir destino lo ve casi un ‘sacrilegio’, casi un delito 😀 … y a otros nos mola 😉
      Gracias por tu tiempo 🙂 por sumar ¡¡Mucha suerte en el sorteo!! XXXOOO

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .